El banderazo leproso contado por una hincha

Este acontecimiento comienza en la década del ´90 en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe y se realiza en el estadio de Newell’s cada vez que nos toca jugar con nuestro eterno rival, Rosario Central. Es algo único en la República Argentina y me atrevo a decir que en el mundo entero.

El Banderazo desde adentro, una fiesta única en el mundo

Crónica de un ritual

El banderazo se hace el jueves de la semana del partido, pero para mi empieza un día antes con llamados y mensajes, en los cuales coordino con quién voy a ir, horario y punto de encuentro: por lo general Av. Pellegrini es el lugar desde donde se emprende una especie de peregrinación leprosa de al menos 10 o 15 cuadras hacia el estadio.

Esa semana previa al clásico se vive de una forma muy particular. En Rosario desde que sos chico respirás fútbol, vivís la pasión de muy cerca. En mi caso, es difícil de explicar el amor que siento por este club, elegir estos colores que tantas alegrías me dieron y me siguen dando… es algo que me llena de satisfacción.

Llega el tan esperado día…

Avenida Pellegrini se tiñe de rojo y negro. Emprendo la caminata y al arribar al estadio comienza la duda: vivirlo desde la popular entre banderas, bengalas y papelitos o desde la platea, en la cual tendré una vista privilegiada. A partir de las 19 se abrirán las puertas para que familias enteras colmen las plateas y tribunas de «El Coloso». Me decido por la platea. Solo queda esperar a que salgan a la cancha los jugadores, muchos de ellos con sus hijos o familiares, y comiencen a saltar y flamear banderas rojinegras al compás de los cánticos que bajan desde todos los rincones de la cancha.

Lluvia de papelitos para recibir a los jugadores en el Banderazo leproso
Los propios jugadores filman desde adentro la fiesta que se vive en las tribunas

Cae la tarde, se apagan las luces del estadio. Se encienden los celulares y las bengalas. La emoción que me produce estar en este lugar, en este momento, con toda esta gente unida por una misma pasión, es indescriptible. El punto culminante llega cuando se ilumina todo el cielo con una gran lluvia de fuegos artificiales y el estadio explota con todos los hinchas alentando.

Marcelo Bielsa, Lio Messi, Diego Armando Maradona y tantos ídolos han pasado por el corazón de Rosario, que gracias a ellos vienen de todas partes del mundo para vivir esta hermosa fiesta colosal.

El hincha de Newell ´s vive un ritual en cada Banderazo

Después de tanta emoción, euforia y adrenalina llega el final. Emprendo la vuelta a casa llena de ilusión y ansiedad de que llegue el tan esperado domingo y mi querido Newell´s Old Boys me regale una victoria, sabiendo que pase lo que pase, algún jueves no muy lejano, allí nos volveremos a encontrar los leprosos para hacer en Rosario el Banderazo más grande del mundo.

Los celulares iluminan el estadio de Newell s Old Boys durante el Banderazo leproso

*Escrito por Lau_lmml

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